lunes, 30 de julio de 2018

Una despedida de leyenda



*Esta reseña apareció en Mi Nueva Edad.

https://www.minuevaedad.com/actualidad/2018/7/17/el-disco-del-mes-last-waltz-de-band/

El disco del mes: The Last Waltz de The Band


Intérprete: The Band
Título: The Last Waltz
Discográfica: Warner Bros.
Género: Rock
Duración: 2 horas; 9 min; 6 seg.
Número de canciones: 54 (4 cds)
Fecha de publicación: 7 de abril de 1978

Una despedida de leyenda

Aunque existen varias versiones distintas de este disco, la verdad es que da un poco igual cual se tenga: en todas ellas se despliega el monumental documento sonoro de aquel concierto de despedida que The Band ofreció el día de Acción de Gracias de 1976 en el Winterland Ballroom de San Francisco. En efecto, para quienes todavía lo desconozcan, nos encontramos ante una de las más brillantes grabaciones en directo que ha legado la música rock: The Last Waltz.
El grupo canadiense de The Band, después de 16 años girando, estaban cansados de tanto tiempo en la carretera y tomaron la decisión de retirarse de los escenarios con un concierto conmemorativo en el mismo lugar en donde habían debutado en 1969. Para ello, invitaron a una pléyade de artistas que admiraban y con los que habían trabajado anteriormente.
Además, el evento fue filmado por el director de cine Martin Scorsese, convirtiéndose, quizás, en el mejor documental de música rock de la historia (algo que Scorsese, después, intentó repetir con los Rolling Stonesy el magnífico Shine a Light).
De esta forma, The Band desplegó todo un repertorio mítico de canciones propias que aderezó con un montón de clásicos del rock y del folk en los que se acompañaron de los mejores artistas del momento. Por The Last Waltz desfilaron Neil YoungJoni MitchellMuddy WatersDr. JohnVan MorrisonRingo StarrEric ClaptonRon WoodNeil DiamondRonnie HawkinsBob Dylan… cuajando algunas interpretaciones memorables.
Dentro del repertorio propio de The Band, destaca la ejecución en directo de la inolvidable The Weight, canción del que fue el imprescindible primer disco del grupo, Music From The Big Pink, del año 1968.
La primera de esas intervenciones legendarias de los invitados fue la del músico de Nueva Orleans conocido como Dr. John, que interpretó junto a The Band la canción Such A Night, original de Elvis Presley y ampliamente versionada por numerosos artistas. Otra joya es la voraz Mannish Boy a cargo de Muddy Waters. El bluesman de Misisipi se mostró inconmensurable en este tema que es un clásico entre los clásicos.
Como no, la efervescencia de la guitarra de Eric Clapton en Further On Up The Road protagonizó otro de los momentos notables. El tema, original de Bobby “Blue” Bland, siempre ha estado entre el repertorio favorito de Clapton. Pero claro, si nos estamos fijando en momentos inolvidables, dos destacan por encima del resto en el disco.
Me refiero a las actuaciones de Neil Diamond y Van Morrison. Son dos voces prodigiosas, que suenan repletas de épica, potencia y vitalidad.Diamond atacó Dry Your Eyes, canción de su disco Beautiful Noise, de 1976, y que había sido compuesta a dúo con Robbie Robertson, guitarra y líder de The Band.
Por su parte, Van Morrison nos demuestra que poseía queroseno en la garganta al regalarnos la actuación más portentosa del concierto con ese monumento a las cuerdas vocales que es Caravan, una de las joyas del álbum Moondance que Morrison había publicado en 1970.
Entre las aportaciones de Bob Dylan al concierto, hay una que sobresale por encima de las demás, y es cuando interpreta junto a Richard Manuely una gran cantidad de los músicos invitados, I Shall Be Realeased, una canción que The Band había incluido como cierre de su disco debut y que significaba el final del concierto.
Después de aquella puesta en escena sensacional nos quedó la carrera de los miembros de The Band en solitario; una carrera con altibajos, pero que en el caso de Robbie Robertson aún fue capaz de ofrecer grandes joyas, en especial su disco Storyville, de 1991.
El grupo volvió a reunirse en 1983, ya sin un Robertson consagrado a su carrera en solitario y sin Richard Manuel que se había suicidado —se ahorcó en una habitación de hotel en Florida—, y hasta que la muerte del otro miembro fundamental, Rick Danko —de un paro cardiaco mientras dormía, está enterrado en Woodstock—, dio por terminada la existencia de la banda.
Un final triste y amargo para algunos de sus miembros, que certifican, en cierto modo, esa grandeza maldita que poseen algunas de las mejores bandas del rock. El disco de The Last Waltz ha quedado para atestiguarlo y, además, podemos disfrutar del documental de Scorsese para darnos cuenta de la crucial aportación que The Band hizo al mundo de la música, y en concreto al rock que, si todavía sigue resistiendo en estos tiempos, es gracias a músicos como ellos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario