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sábado, 26 de agosto de 2017

El catador


Tras una cata demasiado intensa, el catador percibió que había extraviado su gusto por el vino. Durante años saboreó acíbares y amarguras para ser, al final de la vida, perito en nubarrones y maestro en oscuridades. Hasta que le alcanzó la noche.

jueves, 23 de febrero de 2017

(Retazos de la) Balada del poeta insomne VII



El poeta insomne es un Don Quijote alobado, un pequeño asustado entre las fisuras de la noche que, aullando, se niega a cubrir sus párpados con el castigo de la poesía.

martes, 21 de febrero de 2017

(Retazos de la) Balada del poeta insomne VI



Agotado, el poeta insomne presencia la aurora como la primerísima de sus derrotas. Igual que los inuits poseen cuarenta palabras distintas para referirse al hielo, el poeta insomne atesora cientos de términos diferentes para mentar a la noche.

domingo, 5 de febrero de 2017

(Retazos de la) Balada del poeta insomne II




El poeta insomne, en su vigilia, ve con la luz de la noche las telas de los fantasmas del día.

viernes, 21 de diciembre de 2012

larga tarde del fin del mundo


en la tarde del final del mundo
yo dormía
y soñaba contigo

en la tarde del final del mundo
somebody        depeche
y entonces desperté

te había pensando
y ahora no estabas

afuera
la gente celebraba
un día más con vida

pero en mi noche
sin ti
ya era la noche del final de mi mundo

domingo, 23 de septiembre de 2012

noche

es en la noche en donde me hago fuerte porque es en la noche en donde me hice fuerte por ti y porque es en la noche en donde soy alimaña por ti y me puedo ocultar de ti

es en la noche en donde radica toda mi insignificante fortaleza porque es en la noche en donde puedo blindarme de ti y de tus recuerdos y sentir mi cuerpo atravesado por una oleada de garras y uñas y porque es en la noche en donde se transmiten mejor las notas de la música que se arrastran por la garganta

es en la noche en donde me hago fuerte al poder darme cuenta de que no lo has entendido y de que no entiendes nada de que no sabes lo que todo esto ha significado y aún significa

es en la noche es en la noche en donde ahora soy inmenso como un gigante de estiércol o un rascacielos de ira o una pirámide de tristeza o la gran muralla china de tu ausencia

es en la noche cuando yo me siento invulnerable en mi desnuda derrota

miércoles, 1 de agosto de 2012

A Blues for Moore



A Gary
in memoriam

la vida enjironada
en el secadero de las cuerdas
de tu guitarra
y el blues sacudido
entre tus manos calientes

tu corazón descorazonado
en la noche andaluza

mientras los hooligans
del paseo marítimo
como dijo billy
orinan en las fuentes
 para expresar su orgullo nacional
y saltan de los balcones
con las cabezas desbordilladas

y tu corazón descorazonado
se abre al pecho
para que tragues ahora
toda la noche andaluza
en una partitura de líquidos
estertores de luna

con boqueos cuarteados
como los de un blues
amargo de ginebras
agrio de limas
y punteado sobre las leñosas
tarimas del escenario

martes, 28 de febrero de 2012

Camino al Infierno 1

Los automóviles cruzan como puntos luminosos procedentes de otra galaxia. Había reunido el valor para llamarte. Dentro del coche -con la radio y la calefacción a tope- no se está mal del todo. Llamé y respondió tu contestador. No me atreví a dejar mensaje. Ya has vuelto a destruirme. Soy más valiente para huir que para acudir a buscarte a casa. Para llamarte de nuevo. Ahora lucho por atesorar valor otra vez. Una vez más. Otra vez más. El compás que marcan los limpiaparabrisas ayuda a concentrarse en la soledad.

Mientras conduzco, te despiertas sobre tu sudario de semen. Te revuelves, buscas y -tristemente para mí- encuentras su cuerpo a tu lado: a ese lado que me aniquila. Yo: continúo por la autovía, me alejo de esos pedazos de corazón esparcidos a lo largo de mi rastro. Mil esquirlas de te quiero clavadas en no sé muy bien que recuerdos... Tras de mí quedan los desvíos como tras de ti las palabras, las palabras que se ha llevado el viento de unos amores furiosos. Reflejos en el retrovisor como los de tu pelo a la luz de la luna. Esta noche la luna es una mierda.

Si la noche es un momento tan frío para ti como lo es para mí...

Él, profundamente dormido, se revuelve. Lo abrazas. Posas la cabeza sobre su pecho y cierras los ojos plácidamente. Rebosas tranquilidad. La luz de la luna ilumina tenuemente la habitación que huele, agria, a sudor. Afuera, la noche es tan fría...

Si la noche es un momento tan frío para ti como lo es para mí...

Te sumes en un reposado y satisfecho sueño. Sientes su cuerpo caliente, lo sientes latiendo al lado. Apresado por tus brazos.

Sigilosamente penetro en Bilbao. Ciudad desierta. Muerta en la dolorosa y fría madrugada del norte. Me detengo en un solitario semáforo en rojo que a gritos clama atención. Bajo la ventanilla y un gélido aire me azota, reforzado con cierta pestilencia: la ría está cerca. Sobre mi cabeza la luna parece advertirme de tu existencia colgada, aferrada a mi alma. Tu recuerdo es la luna.

Esta noche la luna es una mierda.

viernes, 7 de mayo de 2010

Automóviles


En la lluvia, en la noche, en la niebla, en la ciudad. En la lluvia, en la noche, en la niebla, en la ciudad. En la lluvia, en la noche, en la niebla que hiela la ciudad. En la lluvia, en mitad de la noche, hundido en la niebla que hiela la ciudad. Parado de pie. En la lluvia, en la noche, en la niebla, en la ciudad. En la lluvia , en la oscura noche, en la húmeda niebla, en la maldita ciudad. Maldita ciudad. En la lluvia recia, en la triste noche, en la moribunda niebla, en la arcada de la ciudad. En medio de la lluvia, en medio de la noche, dentro de la niebla, en el corazón de la ciudad. Frente a una señal de bus. Que aguanta fría y triste. Tan fría y tan triste... en la lluvia, en la noche, en la niebla, en la ciudad. En la oscura noche. En la lluvia y en la noche y en la niebla y en la ciudad se pierde tu rastro. Entre la lluvia, entre la noche, entre la niebla y entre la ciudad, te difuminas. Te extravías para siempre. Te alejas de mi. Eternamente. En la húmeda niebla. En la lluvia me ahogo, en la noche me pierdo, en la niebla me hundo, en la ciudad me suicido. Te veo marchar y caminar calle abajo, ilusión de mis pensamientos. Te veo marchar calle abajo en la lluvia, en la noche, en la niebla, en la ciudad. Marchar entre la lluvia, entre la noche, entre la niebla, entre la ciudad. En la maldita ciudad. En la recia lluvia. En la triste noche. En la moribunda niebla. En la arcada de la ciudad... en la arcada de la ciudad. Cómplices de las sombras, reflejos de la lluvia y de la noche, del misterio de la niebla y de la ciudad. En la lluvia, en la noche, en la niebla, en la ciudad, te alejas triste y rápidamente, te alejas y te alejas. Te alejas en la lluvia, en la noche, en la niebla, en la ciudad. En la lluvia, en la noche, en la niebla, en la ciudad, los automóviles cruzan frente a mí rellenos de seres que creen poseer algo, un algo de felicidad. Automóviles en la lluvia, en la noche, en la niebla, en la ciudad. Tu te alejas y alejas y alejas sin mirarme. Sin mirar atrás en la lluvia, en la noche, en la niebla, en la ciudad. Automóviles en la lluvia -que me corroe-, en la noche -que me derrota-, en la niebla -que me engaña-, en la ciudad -que me aniquila-. En la lluvia, en la noche, en la niebla, en la ciudad. En la lluvia, en la noche, en la niebla de la ciudad. En la arcada de la ciudad. Automóviles.