Y llegó un día en el que el Artista del Hambre no pudo soportar
su hambre y mordisqueó un mendrugo. Cancelaba, así, años de ayuno. Desde el
estómago le retrepó una sensación de calor y derrota. Entonces, por varias
décadas más, solo fue un Artista del Llanto.
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miércoles, 23 de agosto de 2017
domingo, 17 de marzo de 2013
Hambre
-Los novelistas, los poetas en general, siempre
pasan y tienen hambre…
-Yo no, caballero, yo no… ¡que incluso estoy a
régimen!
-¿Siendo usted escritor? ¿A dieta? ¡Insólito!
-¡Sí señor, sí!
-¿Y qué pretende con ello?
-Yo, caballero, quiero ser el nuevo Benet, y fustigo
a mis escritos con un sistemático y forzado adelgazamiento de la anécdota, que
sólo permanezca en pie el artificio textual del lenguaje.
-¡Qué curioso!
-¿Qué le resulta tan curioso?
-Pues… ¡que adelgazando usted sus novelas consiga
hartar, empapuzar y empachar al lector hasta la náusea!
Etiquetas:
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sábado, 31 de marzo de 2012
Niños de la guerra
porque
nuestros corazones
son dos niños
de la guerra
y del hambre
que corren
abrazados en napalm
y claman
por un tazón
de vida.
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