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lunes, 24 de diciembre de 2012

laura




es agradable             muy agradable
dante                                    pensó
sobre
beatriz

es placentero           muy placentero
boccaccio                                 dijo
de
fiammetta

es una maravilla                 exclamó
petrarca                         recordando
a su
laura

si  
una maravilla será                            
acostarse
con una  mujer
que no  necesite
emborracharse             
para
yacer
contigo

(y luego
llegó la peste
con sus ataúdes
de plomo)

jueves, 5 de mayo de 2011

Pensando en ella


Uno no puede pasarse la vida pensando en ella: construyendo lo cotidiano en derredor de su recuerdo: imaginando existencias: planeando idioteces: soñando memeces.
No, uno no puede realizar una exégesis de la vida de ella al acostarse: ni plantearse nuevas hermenéuticas sobre su nombre al levantarse.
Uno no puede generar un sistema heliocéntrico-literario para ella, un tractatus por ella.
No, uno no pude, no.
Pero Dante lo hizo con Beatriz. Boccaccio con Fiammetta. Petrarca con Laura. Goethe con Charlotte. Von Kleist con Adolfine-Henriette. Larra con Dolores. Kafka con Milena.
Entonces... ¿por qué cojones no voy a poder hacerlo yo?

miércoles, 6 de abril de 2011

Las Tres Gracias


En una barra americana: de un lado: Beatriz, Laura y Fiammetta. Del otro lado: yo: con mi Moleskine: escribo, o lo intento, un poema: "te estoy recordando en silencio ahogado". Beatriz: derrama cerveza sobre el poema. Laura: me arrebata la libreta. Fiammetta, al fondo, en la esquina de la barra: llora: sus lágrimas golpean los cubitos de hielo de su whisky: se derriten en el fondo del vaso del llanto.
Y bebo el vaso como un rápido veneno.