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lunes, 29 de agosto de 2011

Y con él somos tres


Resulta que, he descubierto, que ya somos tres los que aborrecemos el cine: Holden Caulfield, Charles Bukowski y yo. Buk, en su novela Hollywood, opina del cine (y no deja de tener retranca el asunto, puesto que en ella narra cómo confecciona el guión y posteriormente se produce y se dirige la película Barfly):

“Era una enfermedad: ese gran interés en un medio que, sin cesar, una y otra vez, no lograba producir nada en absoluto. La gente se había acostumbrado de tal forma a ver mierda en las películas que ya no se daba cuenta de que era mierda”.

Ya coincidimos en algo los tres… lástima que sólo me parezca en eso –sólo en eso- a Holden y Chinaski.

viernes, 26 de agosto de 2011

El viejo Hank y el trabajo duro


Sostiene Hank Chinaski, el gemelo literario de Charles Bukowski, por su boca, en la novela Mujeres:

“Vivir hasta que te mueres es un trabajo duro”.

La mejor parte de un escritor


Bukowski, en Hollywood:
“La mejor parte de un escritor está sobre el papel. La otra parte es, normalmente, una idiotez”.

Una forma de quejarse


Buk, en Hollywood:
“Supuestamente yo era un escritor. Escribir era extraño. Necesitaba escribir, era como una enfermedad, una droga, una fuerte compulsión. Sin embargo no me gustaba verme a mí mismo como escritor. Tal vez había conocido a demasiados escritores. Empleaban más tiempo hablando mal unos de otros que en hacer su trabajo. Eran inquietos, cotillas, solteronas; se quejaban, apuñalaban por la espalda y estaban llenos de vanidad. ¿Esos eran nuestros creadores? ¿Siempre fue así? Posiblemente. Tal vez escribir fuera una forma de quejarse. Sólo que algunos se quejaban mejor que otros”.

Un problema con los escritores


B. En su novela Mujeres:

“Hay un problema con los escritores. Si lo que había escrito un escritor se publicaba y vendía mucho, muchos ejemplares, el escritor pensaba que era magnífico. Si lo que había escrito un escritor se publicaba y vendía un número aceptable de ejemplares, el escritor pensaba que era magnífico. Si lo que había escrito se publicaba y vendía poco, pensaba que era magnífico. Si lo que había escrito nunca se publicaba y no tenía dinero suficiente para publicárselo él mismo, entonces pensaba que era, más que magnífico, genial. La verdad, sin embargo, es que había muy poca magnificencia. Era prácticamente inexistente, invisible. Pero podías estar seguro de que los peores escritores eran los que más confiaban en sí mismos, lo que menos dudas tenían. De cualquier manera, los escritores eran seres que había que evitar, y yo trataba de evitarlos, pero era casi imposible. Pretendían que existiera una especie de hermandad. De unidad. Ninguno de ellos tenía nada que hacer con la literatura, ninguno podía ayudar a la máquina de escribir”.

Mejora de la realidad


Bukowski/Chinaski en Mujeres:

-Escribo ficción.

-¿Qué es la ficción?

-La ficción es una mejora de la realidad.

jueves, 25 de agosto de 2011

Punto crítico de soledad


Autor: Charles Bukowski.

Poema: el punto crítico.


“hay una soledad en este mundo tan grande

que puedes verla en el lento movimiento de

las manecillas del reloj”.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Sentimiento universal


Buk, de nuevo, en Mujeres:

“leyendo a solas un periódico y comiendo un triste sándwich sintiendo náuseas porque ella ahora estuviese casada con un dentista…”

Brotes de luna


Buk, en su poema 99 a uno:

“voy a ponerme a vender aire en bolsas naranja oscuro
donde ponga: brotes de luna”.

lunes, 22 de agosto de 2011

Como si fuera tan sencillo...


Dice Bukowski:

“Un buen escritor debe limitarse a dejar que todo fluya, sin parar mientes en nada”.

sábado, 20 de agosto de 2011

Una advertencia sobre la mentira del talento


Bukowski, en su novela Mujeres, avisa:

“Pero si le mentías a un hombre respecto a su talento sólo porque estaba sentado enfrente tuyo, ésa era la mentira más imperdonable de todas, porque le estabas diciendo que siguiera, que continuara, lo cual para un hombre sin verdadero talento era la peor forma de desperdiciar su vida. Pero mucha gente hacía eso, sobre todo amigos y familiares”.

jueves, 18 de agosto de 2011

Sentirse culpable o La Conquista del Nuevo Mundo (según Chinaski)


Buk, en Mujeres:

“Traté de decirme a mí mismo que sentirse culpable era una especie de enfermedad. Que eran los hombres sin culpa los que hacían progresos en la vida. Hombres que eran capaces de mentir, de engañar, hombres que conocían todos los trucos. Cortés. Él no iba jodiendo la marrana por ahí…”

La Odisea (según Chinaski)


Bukowski, en el relato Secuelas de una larguísima nota de rechazo:

“Corrí como un loco hacia mi habitación, con la esperanza de que quedara algo de vino en aquella jarra enorme que había encima de la mesa. Sin embargo, nunca creí que fuera atener tanta suerte, porque encarno una de esas odiseas que viven determinado tipo de personas: difusa oscuridad, reflexiones poco prácticas y deseos reprimidos”.


Nórdica. Madrid: 2008.

Traducción: Mª José Chuliá García

Gan Chinaskiada del Absoluto


Dice Bukowski, en Mujeres:

“A veces Dios se equivoca”.

Y yo le puedo decir que, en efecto, es una Gran Certeza.

martes, 16 de agosto de 2011

Chinaskiada vigésima (los muertos)


De nuevo, Buk:

“Atravieso las habitaciones de los muertos, las calles de los muertos, las ciudades de los muertos: hombres sin ojos, hombres sin voces; hombres con sentimientos manufacturados y reacciones estándar; hombres con cerebro de periódico, alma de televisión e ideales de secundaria”.

viernes, 12 de agosto de 2011

Chinaskiada Diecinueve (verdadero yo)


Y, ahora, una nueva chinaskiada de Bukowski, vertida y pervertida en una entrevista:

"Cuanto más tiempo escribo, más me estoy acercando a lo que soy".

martes, 9 de agosto de 2011

Chinaskiada Dieciocho (amor a gritos)


Buk, en su poema El milagro es lo más breve:

“recuerdo cuando

tus ojos

dijeron amor

a gritos

ahora

mientras estas paredes

tan quedamente

mudan”.

Chinaskiada diecisiete (dolor, más dolor, dolor)


Buk, en el poema La enfermedad:

“avenidas arriba y abajo

la gente sufre dolor;

duermen con dolor, se despiertan

con dolor;

incluso los edificios sufren dolor,

los puentes

las flores sufren dolor

y no hay alivio,

el dolor se sienta

el dolor flota

el dolor aguarda

el dolor es”.

Chinaskiada Dieciséis (corazón)


Buk, en su poema Bravo:

“el corazón se alzará bien alto

como una bandera,

vaciado por el centro

como una manzana

asada”.

Chiaskiada Quince (vendedor ambulante)


Lo dice Bukowski en su poema En el camino y de regreso:

“eres un vendedor ambulante: vendes

poemas”.