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sábado, 3 de noviembre de 2012

El simétrico amanecer



EL SIMÉTRICO AMANECER

sobre el miserable, encharcado y lodoso parque y sobre mi miserable, encharcada y lodosa vida de fracasado. Un aterrador parque: a veces, mi propio reflejo sobre el cristal del ventanal superpone mi figura de aniquilado por encima de todo el universo abotargado que contemplo al amanecer. Al amanecer: con ojos crepusculares. Al amanecer: cuando en invierno la noche se prolonga más allá de lo que un alma desesperada podría aguantar. Al amanecer: cuando la gente se arroja a la calle para desentumecer el temor que produce afrontar, día tras día, el mismo desencanto. Y  así: día tras día. Una vez más: un día más: se repite la misma pesadilla de siempre: se repite: ya no estás y no estás y no estás. Todos los días desciendo las escaleras: húmedas y desafiantes: hasta el portal. Siento el azote del frío en la cara: algún rostro demacrado cruza la calle con el regusto de la desesperanza en los labios en su camino hasta la parada del autobús que es sangriento éxodo y trágica y terrible diáspora. Estoy instalado en el rictus de la monotonía de tu ausencia: esa monotonía de tus huecos que ahorro a manos llenas: un abismo es  la senda que se abre al borde de la acera: adoquines y baldosines rotos: perennes en su destrozo: quebrados al filo del aburrimiento: antes, al menos, aún permanecías a mi lado.

jueves, 1 de noviembre de 2012

katrina



ahora que esta cerca
la extinción
me pregunto qué
he sido

he sido
un katrina
para los que me rodean
borrachos de barro
y heces
que les brincan de la boca
intoxicados por mi presencia
anegados en el lodo
de mis angustias

ahora que apenas estoy
a 4 o 5 megas
del colapso
descubro que fui
granizo y tormenta
aguas terrosas
que ahora se retirarán
dejando a la vista
el barrizal
de mi nombre

lunes, 16 de julio de 2012

mausoleo


mi tórax la tumba
con lápidas en las costillas
y viruelas en todos los nombres

vuestros nombres mortero
que mi cuerpo adoba
en barros y nauseas

mausoleo
sin cirios de estambre
sin flores de esperma
sin estantiguas llagadas
sin mármoles de gruyére

trampantojos en mi pecho
para recordaros