Mostrando entradas con la etiqueta lucioperca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lucioperca. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de julio de 2012

En la nieve

walser
lucioperca
de escamas 
como sueños

walser
lucioperca
de branquias sanguinas
como versos

walser
lucioperca
que boquea
pintando palabras
en la nieve

lunes, 22 de agosto de 2011

Pequeña historia de la lucioperca del lago Balatón






En Budapest: una noche fría de enero: en un restaurante lujoso: me sirvieron una sopa de paprika con pedazos de lucioperca del lago Balatón: estaba deliciosa, la sopa, pero de repente recordé que la lucioperca del Balatón tenía un papel simbólico fundamental en Tala, de Bernhard: representaba lo impostado: lo que era mentira: la falsedad: representaba al ser humano.

Acabé mi cena: la sopa de lucioperca era exquisita, pero ahora, ni con las copas de palinka, conseguía quitarme los retrogustos: a limo y a barro, al cieno de la mentira, al lodo de la literatura, que acudían una y otra vez, una y otra vez, una y otra, y otra, hasta que tuve que vomitar en una esquina: nada más salir del restaurante.

Tomé el metro en Vörösmarty: y mientras me dirigía al hotel: seguía degustando ese fondo limoso, como si las anguilas de Winkler y de Grass serpentearan por mi garganta.

Esa noche no pude dormir: a cada rato en el baño: sin parar de vomitar.

Y a Bernhard, esta historia de la lucioperca del lago Balatón, le habría parecido hermosa porque: en Trastorno, afirma: “es hermoso porque es verdad”.

Pues bien: esto era hermoso, entonces, porque era: verdad.