
Cada madrugada me levanto: me siento delante del ordenador: mientras
windows 7 me saluda y se carga con su
musiquilla: me preparo un café en mi
Nespresso (suele ser el amargo y duro Arpegio): y me pongo a escribir en el documento de
word en blanco: siempre a las cinco en punto.
Escribo de cinco a ocho: y construyo una vida: mi vida: lo que será mi vida ese día.
Porque desde hace años, hace años ya, hace años, todo lo que me sucede lo he puesto antes por escrito, levanto mi vida cuando me levanto, de cinco a ocho, escribo, lo
pormenorizadamente que
puedo, o quiero, o deseo,lo que va a suceder ese día...