“La literatura es una y singular. No existe
un modelo único; hay muchos. Y el mayor aliado de la comercialización abocada a
banalizar el arte narrativo es esa infausta insistencia en que existe un
modelo. Qué terrible que la pregunta que los editores llevan grabada en su alma
profesional sea: “¿Y a quién va dirigido este libro?”. Porque la respuesta
siempre tiende a particularizar, a cerrar horizontes lectoriales”.
Germán Gullón.
Los mercaderes en el templo de la literatura.
Caballo de Troya,
Madrid, 2004, pp. 165.

