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domingo, 3 de marzo de 2013

amoniaco (revisitado)

amoniaco
sensación olfativa que más se aproxima al
dolor

vosotras  
sí todas vosotras
en otras eras                       en las eras del odio
fuisteis mi amoniaco
mi dolor   mi muerte mi guerra     mi destrucción

me maltrataron con heridas brotadas de la boca  
cebadas en mi cuerpo
hincando aguijones como desprecios
esparciendo la malaria sobre mis venas

falsas profetas
de falsos amores
sacaron mis vísceras
se hartaron con ellas
tasajos de mi corazón
hundieron los hocicos
en mis restos ensangrentados
como hienas
sus cánidos

ellas
fueron amoniaco
amoniaco puro

ahora            hoy
supiste ser mi amoniaco       otro amoniaco diferente
sanitario y administrado con benéficas manos
amoniaco desinfectante
amoniaco de vida

me abriste en canal
limpiaste con estropajo
me lloraste dentro
entré en tus venas                 entraste en mis venas
mezclamos nuestras sangres

y me alumbraste
a
la vida


sábado, 31 de diciembre de 2011

Un nuevo amoniaco (para un nuevo fin de año)


Dicen que el amoniaco es la sensación olfativa que más se aproxima al dolor:

pues bien:

vosotras dos, sí vosotras dos, en otras eras, en las eras del odio:

fuisteis mi amoniaco:

mi dolor: mi muerte, mi guerra y mi destrucción.


Sí vosotras dos, sobre todo una:

la que me maltrató con sus heridas brotadas de su boca.

Si: vosotras, las dos:

cebadas en mi cuerpo, hincando aguijones y desprecios, esparciendo la malaria sobre mis venas.


Falsas profetas:

de falsos amores:

sacaron mis vísceras:

se hartaron con ellas:

hicieron tasajos de mi corazón:

hundieron los hocicos en mis restos ensangrentados:

como hienas:

sus cánidos:

fueron amoniaco.

Amoniaco puro.


Ahora:

hoy:

tú.


Tú:

por un breve instante:

no se necesitaba más:

supiste ser mi amoniaco:

otro amoniaco bien diferente, sanitario y administrado por benéficas manos:

amoniaco desinfectante:

amoniaco de vida:

me abriste en canal:

vertiste ese amoniaco:

limpiaste con estropajo:

me lloraste dentro:

entré en tus venas: entraste en mis venas:

mezclamos nuestras sangres:

y me alumbraste

a

la vida.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Amoniaco (para un fin de año)


El olor de Amoniaco es el olor de los quirófanos, es el olor de la difícil y violenta desinfección, es el olor del sufrimiento: mi olor.
Tú eres mi olor, tú eres mi dolor:
tú eres mi Amoniaco.