me llevo a la cama mi moleskine por si en mitad de la asfixia me
despierto contigo en los labios de mi memoria y te pinto palabras de hojas y de
barro y te modelo golem
pero lo único que moldeo en mis textos de fiebres y medianoches es un
espejo que me refleja en el topacio de la habitación como un frankestein de verbena

