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miércoles, 28 de agosto de 2013

Fría mañana de agosto en Alderaan



Hoy, 28 de agosto, he despertado nublado y frío, todo yo mapa de isobaras y bajas presiones, agudizado ese dolor en el costado que vengo sintiendo desde hace casi diez días. Por las noches extiendo la mano al vacío y se me llenan los puños de nada y, el costado, de nuevo mi costado, siente ese frío de cauterio.

Esta mañana de 28 de agosto soy una mancha de estación metereológica, soy mapa de borrascas mientras le hablo a la almohada que me contesta sin tus palabras.

He derramado los ojos de miel en el tarro del colchón, he dolido de costado a bajas temperaturas y, con ello, estos días, he viajado con Marty McFly a un pasado de roturas de los amores, de refrescos y azúcares derramados en las barras de escay de los bares, de máquinas de tabaco como mortajas, amargas y cicateras, de besos al aire de cianuro, desganados.

Hoy, 28 de agosto, esta mañana del 28 de agosto, soy mineral frío y duro, mineral corroído y corrosivo en mi costado. Pongo Too long in exile de Van Morrison con la esperanza de que su voz solar derrita el frío con el terciopelo de su curación.

Esta mañana del 28 de agosto, esta mañana, he regresado de nuevo con McFly, para retornar a mi vida anterior, a mi vida de aspirante a nada, para que juntos recojamos esa miel derramada de los ojos y entrelazada con el edredón; para que seas tú la que venga con el calor de tu aliento a susurrarme que somos la vida, y con ese aliento derritas el frío de patio de colegio en matinal de enero que me juguetea, acaracolado, encabritado en el costado, a meda mañana enfurecido por el mordisco de la soledad del hambre, que me hunde y que me llaga.

Porque no me cabe duda alguna: será tu aliento, después tu respiración, y luego tu boca, y tus labios, los que implantaran ese termostato de Robocop en mi costado de serie B, para así olvidarme de las cenizas del frío, redimirme en tu calor de pistolas láser y abrazarnos como si formáramos parte de un descomunal juego de Tetris humano: tú, la pieza en forma de ele de color rojo, y yo, la pieza del cuadrado azul: encajados en mi deshielo de un helado día de una gélida mañana del 28 de agosto y de un despertar sin ti que ha sido todo silencio e implosión como el instante en que se dinamitó Alderaan.

Sí, hoy 28 de agosto, es como esa mañana atemporal en que se despedazó Alderaan, todo silencio y frío azulado y negro de galaxias y espacio, con la tristeza girando sin gravedad como una enorme pieza del Tetris humano desparejada.

domingo, 8 de julio de 2012

Tetris


a veces escribo en bloques en bloques de dolor
son bloques que encajan en mis canales cerebrales como un tetris
estoy en un bar miro por la ventana como paseo solitario y escribo
escribo en bloques de dolor coincidentes como un tetris
coincidentes como un tetris en las natas del café
o en la espuma de la cerveza o en tu sonrisa
piezas de escritura caen sobre mi cabeza
encajan sobre los goznes
escribo escribo en bloques bloques de dolor
espero a que llegue la pieza esa pieza
esa sabrosa pieza alargada que encaja y gano el juego
esa pieza no llega jamás
                                      al puzle



nunca gano el juego