
¿Qué tal ha pasado usted las
Navidades?, le preguntó el chupatintas ascendido a
jefecillo.
Las pasé en el trabajo, viendo las ratas del alcantarillado... -le repuso sin mucho entusiasmo.
¡Entonces no tiene usted de qué quejarse! -exclamó el
tiralevitas poderoso.
¿
No?- preguntó sorprendido.
No... ¡las ha pasado en familia, hombre!
Coño, pensó él... ¡pues si tenía hasta razón!
Y juntos se fueron a tomar un café: el café de los vencidos.